Han pasado tantos años de nuestra separación,
sin embargo, escucho tu voz en cada pensamiento...
Quisiera, pero no puedo retroceder el tiempo,
es que en mi corazón está intacta nuestra ilusión.
Al pensarte siento tus latidos en mi pecho,
mirando al cielo te dibujo en el firmamento,
con tristeza mis ojos se pierden en mi lecho
al escucharte en mis sentidos un lamento.
Un lamento de esa voz tenue de tu amor,
en un sobresalto miro y te busco... ¿Donde estas?
¿Donde estas amor...? Te grito en mi interior,
pero solo veo mi lecho, vació al final de cuentas.
En mi alma hay tonos hermosos que enamoran,
tonos de palabras y caricias bajo la luna...
En aquel riachuelo te conoci como ah ninguna...
Oigo tu voz en mi mente y mi corazón cuanto te añora.
Tus caricias en el silencio de mis recuerdos;
con tus ojos llena de ternura en tu mirada,
tu voz, suave y cálida en mi oído me susurra,
cual ángel en mi lecho estremece mis sentidos.
Sierro mis ojos escuchando los sonidos de tu voz,
háblame, quiero sentirme en el firmamento,
tu voz en mi recuerdo; me siento menos atroz,
tus palabras dulces va calmando mi lamento.
Escucho tu voz en mis noches de tristeza,
siento tus manos dirigir mis sentimientos;
como en aquel rió, donde me diste esperanza,
con besos y caricias conquistaron mis pensami entos.
Autor:
E. Dominguez Torres.
Derechos Reservados de Autor
Lima - Perú
sin embargo, escucho tu voz en cada pensamiento...
Quisiera, pero no puedo retroceder el tiempo,
es que en mi corazón está intacta nuestra ilusión.
Al pensarte siento tus latidos en mi pecho,
mirando al cielo te dibujo en el firmamento,
con tristeza mis ojos se pierden en mi lecho
al escucharte en mis sentidos un lamento.
Un lamento de esa voz tenue de tu amor,
en un sobresalto miro y te busco... ¿Donde estas?
¿Donde estas amor...? Te grito en mi interior,
pero solo veo mi lecho, vació al final de cuentas.
En mi alma hay tonos hermosos que enamoran,
tonos de palabras y caricias bajo la luna...
En aquel riachuelo te conoci como ah ninguna...
Oigo tu voz en mi mente y mi corazón cuanto te añora.
Tus caricias en el silencio de mis recuerdos;
con tus ojos llena de ternura en tu mirada,
tu voz, suave y cálida en mi oído me susurra,
cual ángel en mi lecho estremece mis sentidos.
Sierro mis ojos escuchando los sonidos de tu voz,
háblame, quiero sentirme en el firmamento,
tu voz en mi recuerdo; me siento menos atroz,
tus palabras dulces va calmando mi lamento.
Escucho tu voz en mis noches de tristeza,
siento tus manos dirigir mis sentimientos;
como en aquel rió, donde me diste esperanza,
con besos y caricias conquistaron mis pensami
Autor:
E. Dominguez Torres.
Derechos Reservados de Autor
Lima - Perú



